Hace un par de días fuimos a Bauhaus a hacer un taller de restauración de muebles.
Primero estuvimos probando con esta madera y después pintamos una caja de fruta que quedó muy chula.
Nos lo pasamos muy bien, nos guarreamos y aprendimos alguna cosilla.
Yo, con mi maderita, hice un cuadro por las dos caras.
¡A ver qué os parece!